7º Podcast «Diálogos con ECO» con Marta Puyuelo, de PepsiCo SWE

“PepsiCo Positive es mucho más que una estrategia de sostenibilidad: es una transformación integral de nuestro negocio.”

Este mes de septiembre, nos acompaña Marta Puyuelo, Directora de Sostenibilidad y Asuntos Corporativos en PepsiCo SWE, una reconocida compañía internacional que está impulsando la sostenibilidad en toda su cadena de valor, a través de una ambiciosa hoja de ruta global, a través de la estrategia «PepsiCo Positive (pep +)».

 

 

PREGUNTA 1

PepsiCo está impulsando Pep+, la hoja de ruta global en sostenibilidad, que además tiene un impacto en toda la cadena de valor. Cuéntanos un poco qué estrategia en el día a día habéis tenido en la organización y después qué cambios positivos también ha traído.

pep+ es la estrategia de transformación integral de PepsiCo, con la sostenibilidad en el centro del negocio. Abarca toda nuestra cadena de valor: desde la manera en la que cultivamos los ingredientes, elaboramos nuestros productos, los envasamos y distribuimos, hasta cómo conectamos con los consumidores a través de nuestras marcas.

Un buen ejemplo es Lay’s. Trabajamos para que las patatas con las que elaboramos nuestros productos procedan de agricultura sostenible y, cada vez más, de prácticas de agricultura regenerativa. En este sentido, ya hemos alcanzado logros relevantes, como que el 100% de las patatas utilizadas para Lay’s procedan de agricultura sostenible, al tiempo que seguimos extendiendo prácticas regenerativas junto a los agricultores, como los cultivos de cobertura.

Esta transformación también se traslada a nuestras operaciones. La planta de producción de Burgos y la planta que tenemos en Portugal cuentan con una hoja de ruta clara de descarbonización, en la que los biodigestores tendrán un papel principal. Asimismo, seguimos trabajando para avanzar hacia plantas con emisiones netas cero y un consumo mínimo de agua.

En materia de envases, hemos realizado cambios en la composición de las bolsas de Lay’s para incorporar más polipropileno y favorecer que los materiales sean reciclables. En transporte, el 35% de los kilómetros recorridos se realizan ya con combustibles renovables, parte de ellos procedentes del residuo de aceite de fritura utilizado en nuestras plantas.

Además, seguimos mejorando el perfil nutricional de Lay’s, con avances orientados a reducir la sal y otros componentes, así como a desarrollar innovaciones con mejores perfiles nutricionales.

pep+ también incorpora una dimensión social. Un ejemplo es el campo de fútbol inaugurado en Errekalde, Bilbao, con motivo de la final femenina de la Champions League, construido con restos de film de bolsas de Lay’s. Este proyecto está vinculado a programas dirigidos a comunidades en situación de vulnerabilidad. en los que jóvenes de entre 12 y 16 años desarrollan habilidades sociales y futbolísticas de gran utilidad para su futuro.

En definitiva, pep+ es una estrategia global que se despliega en todos los mercados a través de acciones concretas. Hemos avanzado mucho, aunque todavía queda camino por recorrer para seguir generando un impacto positivo en toda nuestra cadena de valor.

 

PREGUNTA 2

Habéis explicado que la estrategia de sostenibilidad de PepsiCo tiene un enfoque integral, tanto ambiental como social. Empezando por la agricultura regenerativa, ¿por qué es clave trabajar este ámbito con vuestros proveedores y qué aprendizajes os está dejando esta transición en el campo?

Para PepsiCo, todo comienza en el campo, porque muchos de nuestros ingredientes proceden directamente de la agricultura: la patata para Lay’s, el maíz para Doritos o los vegetales para los gazpachos Alvalle. Por eso, necesitamos una agricultura resiliente, no solo desde el punto de vista medioambiental, sino también económico y social. Implementar prácticas de agricultura regenerativa no tendría sentido si no fueran viables para el agricultor o si no contribuyeran también a asegurar el relevo generacional en el campo.

En PepsiCo trabajamos desde hace décadas junto a agricultores en España. Un ejemplo es la familia Aires, con la que colaboramos desde hace tres generaciones. Nuestro papel consiste en acompañarles en este proceso, ofreciéndoles formación y apoyo en su transición hacia modelos más sostenibles y digitalizados.

La agricultura regenerativa implica un cambio relevante en la manera de trabajar el campo y requiere inversión. Por eso, desde PepsiCo acompañamos e incentivamos a los agricultores para facilitar su implementación. Aunque no es un proceso sencillo, muchos agricultores ya están empezando a ver resultados y a comprobar que estas prácticas pueden ser una herramienta clave para afrontar los efectos del cambio climático, tanto en episodios de sequía como de lluvias torrenciales.

Un ejemplo claro lo encontramos en el cultivo de maíz en Extremadura, destinado a nuestras plantas de PepsiCo en el oeste de Europa. En aquellos campos donde estamos aplicando prácticas de agricultura regenerativa, como los cultivos de cobertura, hemos visto beneficios muy concretos. Estos cultivos se plantan entre dos ciclos para evitar que el suelo quede desnudo, reducir la erosión, retener mejor el agua y aportar materia orgánica para los siguientes cultivos.

Tras varios meses de lluvias torrenciales, comprobamos que en los campos donde se habían aplicado cultivos de cobertura pudimos entrar 15 días antes que en aquellos gestionados con agricultura convencional. Esto nos permitió secar el maíz en el propio campo, sin necesidad de hacerlo artificialmente, y obtener una mejor calidad de producto. En el caso de Doritos, elaborados a partir de maíz en grano que después se cuece, se troquela y se fríe, esta mejora también contribuye a una textura más crujiente.

Este ejemplo demuestra que la agricultura regenerativa puede generar beneficios en distintos niveles. Permite iniciar antes la siembra, mejora determinados procesos en el campo y contribuye a obtener un producto de mayor calidad. Cualquier cambio que impulsemos debe ser positivo para el agricultor, para nosotros como industria y para el consumidor.

 

PREGUNTA 3

El agua es un recurso clave en el ámbito productivo. ¿Cómo abordáis su gestión y qué decisiones habéis tenido que tomar en este sentido?

En la industria de alimentación y bebidas, el agua es un recurso esencial. Puede formar parte del producto, como sucede en las bebidas refrescantes, o ser necesaria en los procesos productivos, por ejemplo, para limpiar los vegetales en el caso de Alvalle o los equipos en cualquier planta de alimentación y bebidas.

En un país como España, la gestión responsable del agua es especialmente importante. En PepsiCo llevamos años trabajando en esta materia a través del programa Resource Conservation, que aplicamos en todos los países donde operamos. Su objetivo es reducir año tras año el consumo de agua y energía en nuestras operaciones. En algunos casos, esto requiere grandes inversiones; en otros, se consigue mediante pequeñas iniciativas que, acumuladas, permiten mejorar la eficiencia. Es un reto cada vez más exigente, porque los primeros años ofrecen más margen de mejora, mientras que, con el tiempo, cada avance requiere un esfuerzo adicional.

Además, PepsiCo realiza auditorías a nivel global para identificar aquellas zonas donde contamos con plantas y donde puede existir un mayor riesgo de escasez de agua. Murcia es una de esas zonas de alto riesgo hídrico y allí se encuentra nuestra planta de gazpachos Alvalle.

Ante esta realidad, nuestra decisión no ha sido trasladar la actividad a otra zona, sino asumir la responsabilidad de operar de la forma más eficiente posible. Murcia es el lugar donde están algunos de los mejores vegetales y donde existe un gran conocimiento en la elaboración de gazpacho. Por eso, trabajamos para utilizar la menor cantidad de agua posible, aplicando nuevas tecnologías y buscando soluciones más eficientes. Un ejemplo es que en Alvalle lavamos un kilo de tomates con un vaso de agua de 200 mililitros.

Además de reducir el consumo, nos hemos comprometido a compensar toda el agua que utilizamos en Alvalle en la cuenca del río Segura. La planta consume alrededor de 70 millones de litros de agua al año, y para compensarlo estamos trabajando en la eliminación de una especie invasora, la caña, en dos kilómetros de la cuenca. Esta vegetación se está sustituyendo por bosque de ribera, con árboles y arbustos autóctonos.

Esta actuación tiene varios beneficios. La caña invasora absorbe mucha agua, puede agravar inundaciones por su rigidez cuando cae al río y no favorece la biodiversidad. Al sustituirla por bosque de ribera, conseguimos reducir el consumo de agua en la zona, mejorar la oxigenación del río, favorecer la biodiversidad y recuperar un espacio natural para la comunidad.

De hecho, el proyecto también ha permitido crear la senda de Alvalle, un recorrido de dos kilómetros junto al río que antes no era accesible para los vecinos debido a la presencia de la caña invasora. Además, esta iniciativa ha contribuido a movilizar nuevos fondos de otras compañías y de la administración en Murcia, al demostrar cómo una inversión privada puede impulsar proyectos de impacto positivo en el territorio.

En definitiva, el agua es un recurso básico para la industria de alimentación y bebidas, y en PepsiCo estamos trabajando para cuidarla mediante eficiencia, tecnología, compensación hídrica y proyectos con impacto ambiental y social en las comunidades donde operamos.

 

PREGUNTA 4

Dentro de los proyectos de sostenibilidad de PepsiCo, la planta de Etxabarri-Ibiña ha alcanzado las emisiones netas cero en alcances 1 y 2. ¿Qué decisiones han sido clave para conseguir este hito?

Es un proyecto del que nos sentimos especialmente orgullosos, porque ha sido un piloto de PepsiCo en España. A nivel global, es la primera planta de PepsiCo en el mundo que alcanza las emisiones netas cero de alcance 1 y 2, un hito fácil de explicar, pero muy complejo de ejecutar. Ha requerido más de dos años de trabajo, más de 200 reuniones y la colaboración de 15 proveedores.

La planta de Etxabarri-Ibiña se abastecía en un 52% de gas natural y en un 48% de electricidad renovable. En PepsiCo ya utilizamos electricidad renovable en nuestras operaciones, tanto en fábricas como en oficinas y delegaciones comerciales, pero para alcanzar las emisiones netas cero era necesario sustituir la parte de gas natural que todavía abastecía a la planta.

Tras realizar estudios exhaustivos y valorar distintas alternativas desde el punto de vista técnico y económico, decidimos avanzar hacia la electrificación. Esto implicó sustituir la caldera de gas por una caldera eléctrica y transformar las carretillas de gas, utilizadas para mover el producto ya envasado dentro de la planta, por carretillas eléctricas.

Este proceso fue técnicamente complejo y requirió nuevas infraestructuras, como transformadores y cargadores para las carretillas. Además, aprovechamos el proyecto para modificar el circuito de agua sobrecalentada, que recorría varios kilómetros de la planta, y hacerlo mucho más corto y eficiente.

Más que una única decisión, el proyecto ha requerido miles de pequeñas decisiones. Sin embargo, uno de los factores clave ha sido el equipo de la planta de Etxabarri-Ibiña. Su resiliencia, compromiso y pasión por la sostenibilidad han sido determinantes para superar las dificultades que surgieron durante los más de dos años de trabajo.

También fue importante contar con incentivos de la administración, incluidos fondos Next Generation, que contribuyeron a hacer más competitivo el proyecto. Aunque esta financiación no compensa todo el coste que supone electrificar una planta, sí ayudó a reforzar la viabilidad del proyecto.

En definitiva, ha sido un gran reto para un gran equipo. La combinación de análisis técnico, inversión, electrificación, eficiencia operativa y compromiso de las personas ha permitido convertir la planta de Etxabarri-Ibiña en un referente dentro de PepsiCo.

 

PREGUNTA 5

En materia de envases, PepsiCo tiene objetivos ambiciosos en circularidad. ¿Cuáles son las principales barreras para acelerar este proceso?

Pues mira, en PepsiCo estamos impulsando la circularidad total de los envases y esto lo estamos consiguiendo en nuestras botellas de PET, que son 100% recicladas, es decir, 100% procedentes de otras botellas.

Todas las marcas de PepsiCo, desde Pepsi, K7UP, Lipton, están embotelladas en plástico 100% reciclado. De nuevo, esta planta que te estaba comentando, de Etxabarri-Ibiña, fue la primera en el mundo en envasar Pepsi en plástico reciclado y nos sentimos también muy orgullosos de ello.

Esta circularidad ha sido posible gracias a la colaboración ciudadana, a la existencia de infraestructuras de reciclado en España y al trabajo que se está realizando en torno al sistema de depósito, devolución y retorno, que contribuirá a seguir avanzando en los próximos años

Sin embargo, esta circularidad todavía no se ha alcanzado en el caso de las bolsas de snacks. En el film flexible aún existen barreras importantes. Por un lado, no hay infraestructuras suficientes para lograr una circularidad equivalente a la de las botellas. Por otro, a nivel europeo todavía no está autorizado el uso de materiales reciclados procedentes de plantas de reciclado mecánico para este tipo de envases. Actualmente, la única posibilidad es incorporar plástico reciclado procedente de reciclaje químico, pero todavía no existe suficiente disponibilidad de este material para aplicarlo de forma generalizada en todas las bolsas.

Nuestro objetivo es seguir impulsando esta evolución para poder alcanzar también la circularidad en los envases flexibles. Hoy contamos con bolsas 100% reciclables y con infraestructuras en España capaces de reciclar este tipo de envases, aunque actualmente suelen transformarse en productos de menor valor, como tuberías o bolsas de basura. El reto es conseguir que ese material pueda convertirse en un recurso de mayor valor e, idealmente, volver a formar parte de nuestras propias bolsas

Además del reciclado, estamos trabajando de forma constante en el aligeramiento de los envases. Buscamos que las botellas sean cada vez más ligeras y que nuestras bolsas estén más optimizadas. En el caso de las bolsas, esta optimización no solo permite reducir material de envase, sino también aumentar el número de unidades por caja, lo que genera beneficios tanto económicos como en términos de reducción de emisiones durante el transporte.

Avanzar en circularidad requiere innovación, disponibilidad de materiales, infraestructuras adecuadas y colaboración entre todos los actores de la cadena.

 

 

PREGUNTA 6

Trabajáis con toda la cadena de valor. ¿Cómo gestionáis la colaboración con terceros para avanzar en vuestros objetivos de descarbonización?

La colaboración con la cadena de valor es clave para poder alcanzar nuestros objetivos de descarbonización. Más del 90% de nuestras emisiones corresponden al alcance 3, es decir, emisiones que no están directamente bajo nuestro control ni se generan en nuestras plantas. Por ello, necesitamos trabajar de forma coordinada con todos nuestros proveedores.

La agricultura es un ámbito prioritario, ya que representa más del 50% de nuestras emisiones. Por este motivo, estamos poniendo un foco muy importante en este ámbito y trabajamos de la mano de los agricultores para avanzar en prácticas más sostenibles. Los fertilizantes tienen un peso relevante dentro de las emisiones procedentes de la agricultura y, en este sentido, hemos sido los primeros en utilizar fertilizantes bajos en carbono en el cultivo de patata. Ahora estamos extendiendo progresivamente estas prácticas entre nuestros agricultores.

Con el resto de proveedores, ya sean co-manufacturers, proveedores de envases u otros proveedores de materias primas, incorporamos criterios medioambientales tanto en los procesos de selección como en los contratos. Entre otros aspectos, valoramos que estén adheridos a SBTi, que cuenten con planes de descarbonización y que utilicen electricidad renovable en sus operaciones.

Puede parecer un aspecto básico, pero todavía no es una práctica generalizada. En PepsiCo utilizamos electricidad renovable desde hace años y creemos que extender este tipo de medidas en la cadena de valor puede contribuir de forma significativa a avanzar en la descarbonización.

En definitiva, si más del 90% de nuestras emisiones proceden del alcance 3, la única forma de avanzar de manera efectiva es trabajando junto a todos los actores de la cadena de valor.

 

PREGUNTA 7

De cara al consumidor, que también está cambiando, ¿hasta qué punto creéis que está preparado para asumir este reto?

Cuando preguntamos a los consumidores, la mayoría afirma que quiere productos más sostenibles. Sin embargo, cuando se plantea si están dispuestos a pagar más por esa sostenibilidad, la respuesta suele ser distinta. En contextos inflacionarios como los que hemos vivido, el precio y la conveniencia adquieren un peso determinante en la decisión de compra.

Esto nos sitúa en un equilibrio complejo. Las compañías debemos seguir avanzando en descarbonización y sostenibilidad, aunque muchas de las inversiones necesarias no se trasladen directamente al consumidor ni este esté dispuesto a asumir un mayor coste por ellas. Aun así, sabemos que es un camino necesario, porque nos permite ser más resilientes frente al cambio climático y ante situaciones de inestabilidad.

Un reto que tenemos muy grande con el consumidor es cómo trasladamos, además, la complejidad de la sostenibilidad. Estamos aquí hablando en estos minutos y ya hemos hablado de agricultura regenerativa, de emisiones, de combustibles renovables… ¿Cómo lo trasladas al consumidor?

Uno de los grandes retos es cómo trasladar al consumidor la complejidad de la sostenibilidad. En una misma conversación podemos hablar de agricultura regenerativa, emisiones, combustibles renovables o circularidad, pero no siempre es sencillo convertir todos estos conceptos en mensajes claros, comprensibles y relevantes para el consumidor.

Por ello estamos trabajando en fórmulas de comunicación que conecten mejor con las personas. No siempre basta con explicar que una planta ha alcanzado las emisiones netas cero. Hay que encontrar maneras de contar estos avances desde un lenguaje más cercano y significativo.

Un ejemplo es el anuncio de Lay’s en Estados Unidos durante la Super Bowl, inspirado en una familia de agricultores de Illinois que trabaja con la compañía. En lugar de hablar de forma técnica sobre agricultura sostenible o regenerativa, la historia se centraba en el relevo generacional, mostrando cómo un padre, al jubilarse, pasaba el testigo de la explotación agraria a su hija.

Ese tipo de mensajes permite acercar la sostenibilidad al consumidor desde la emoción, la cercanía y el impacto real en las personas. El reto está precisamente en comunicar la sostenibilidad de una forma que el consumidor entienda, valore y sienta como relevante.

Un mensaje más cercano con el consumidor, con un lenguaje que entienda al final, porque si no tampoco llega, y nosotros, porque estamos más habituados, pues es verdad que hay que acercarse a lo que realmente conecta con ellos.

Totalmente, y eso es un gran reto para todos.


PREGUNTA 8

Si lo trasladamos a decisiones concretas, ¿qué decisión refleja cómo integráis la sostenibilidad en vuestra actividad?

Una decisión reciente que refleja muy bien cómo integramos la sostenibilidad en nuestra actividad ha sido la presentación y aprobación de la hoja de ruta hasta 2030 para todos los países que forman parte de PepsiCo Oeste de Europa, área de la que soy responsable y que engloba 15 mercados.

Esta hoja de ruta aborda ámbitos clave como agricultura, agua, emisiones y envases, e incluye inversiones relevantes cada año para avanzar en estos objetivos. El hecho de contar con una hoja de ruta aprobada nos permite ejecutar las acciones de forma más ordenada, alineada y consistente en todos los países.

 

PREGUNTA 9

Al tratarse de una compañía global, necesitáis asegurar que la estrategia avance con la misma intensidad y propósito en todos los países. ¿Cómo lo gestionáis?

pep+ es una estrategia global que se aterriza a nivel local. El hecho de que venga impulsada desde la compañía facilita su ejecución en los distintos mercados, pero requiere una gobernanza muy clara para alinear todas las capas del negocio.

Cada año revisamos la hoja de ruta a 2030, trabajamos con mayor nivel de detalle el plan del año siguiente y reportamos los progresos alcanzados. Esta gobernanza nos permite avanzar de forma ordenada, con una visión de corto, medio y largo plazo, y asegurar que todos los países trabajan bajo un mismo marco estratégico.

¿y os sirve como seguimiento en cada área?.

Totalmente.

 

PREGUNTA 10

Para cerrar, en una frase, ¿qué significa para ti liderar la sostenibilidad desde una compañía global como PepsiCo?

Significa tener la oportunidad de generar un impacto positivo a gran escala y contribuir a un sistema agroalimentario más sostenible. Para mí, como ingeniera agrónoma e hija de agricultor, poder incidir en una agricultura más resiliente, hacer más atractivo el campo y favorecer el relevo generacional llena de propósito mi trabajo.

Exactamente. Al final, llegar al campo y trabajar desde el origen de los ingredientes es clave para dar sentido a toda la estrategia de sostenibilidad. La agricultura regenerativa permite avanzar hacia cultivos más resilientes y productos de mayor calidad, al tiempo que refuerza el propósito de las acciones que se impulsan en los distintos ámbitos de la sostenibilidad.

Imagínate para una agrónoma como yo.

 

 

NOTA DE AGRADECIMIENTO

Muchas gracias Marta, por explicarnos cómo desde una gran empresa como PepsiCo integráis la sostenibilidad en el día a día, y a todos los que nos seguís en Diálogos con Eco.

Os esperamos en nuestro próximo Podcast.

 

Compromiso social y preservación del medioambiente

Escuela Imprenta

El proyecto Escuela Imprenta es una iniciativa social que busca crear una red de donaciones entre las empresas y las escuelas. 200 escuelas catalanas forman parte de esta red de reaprovechamiento de papel y se calcula que ya se han reaprovechado 10 toneladas de papel.